miércoles, 7 de septiembre de 2016

II Congreso Internacional de Antropología AIBR. Barcelona 6 a 8 de septiembre.



“Y vamos y nos lo creemos.” Hombres que se replantean la identidad masculina tradicional. Algunas experiencias de cambio en un espacio social cambiante.
El empleo ha sido considerado un elemento de dominación a través del cual se ejercía un control patriarcal. También ha sido instrumentalizado desde el sistema capitalista. Por eso ha supuesto un elemento que ha marcado cierta diferenciación entre mujeres y hombres, con todo lo que esto a su vez ha conllevado (público - doméstico; activo - pasiva; cuidadora - proveedor; etc.). Pero la crisis económica ha provocado que afloren las contradicciones de este modelo. Así se observan situaciones de hombres que permanecen desempleados mientras sus parejas femeninas continúan trabajando. Esto genera diversas convulsiones en el seno de las familias, provocando, en ocasiones, la revisión por parte de los hombres de ciertos principios que consideraban (y les habían hecho creer que eran) inmutables.
Esta investigación se ha desarrollado desde la Universidad de Valencia entre algunos municipios de su cinturón metropolitano. Para ello se utilizó como metodología novedosa, el taller etnográfico, así como la entrevista en profundidad. Los participantes fueron 15 hombres que a pesar de no provenir de entornos feministas, a través de sus vivencias cotidianas, muestran el conflicto latente que les genera lo que les habían enseñado sobre un modelo de masculinidad muy concreto (“Y vamos y nos lo creemos”). Se observó cómo estos hombres partían de una disposición cercenada para conectar con su subjetividad no expresada, e intentaban reescribirse desde un nuevo modelo de relación para consigo mismos y con sus entornos.  

domingo, 4 de septiembre de 2016

El Afecto es revolucionario


DIAS DE PORTO segunda parte. LA PELIGROSA IDEOLOGIA FEMINISTA.





Hoy me levanto con la noticia de un cura que afirmó durante un sermón que "A la mujer le corresponde quedarse en casa y ser sumisa al hombre". Más allá de la obvia debilidad mental de ese individuo, no podemos obviar que esa idea la sostienen muchos hombres y bastantes mujeres, que lo muestran y verbalizan en cuanto tienen ocasión. O aun peor, callan, porqué queda politicamente incorrecto, pero en sus acciones cotidianas muestran una clara homofobia, por ejemplo en la educación de sus hijos e hijas.
Lo que pregunto es ¿Por qué resulta tan peligroso el feminismo? ¿Qué efecto produce que implica reacciones vicerales de defensa por parte de amplios sectores sociales?
El feminismo, supone una toma de conciencia, que conlleva a un empoderamiento que implica una crítica del status quo y, por tanto, un cuestionamiento de la estructura social imperante.
Pero cerremos los ojos e imaginemos, por un momento, que esta nuestra sociedad se rige con parámetros feministas. Creo que tanto laeconomía, como la política como las relaciones sociales de toda índole serian mejores.
Por ello la lucha por conseguir la implantación de una ideología de género (arzobispo de Valencia dixit), es la verdadera lucha subversiva y revolucionaria.
La ideología, primero socialista y luego comunista, pugnaba por lograr mejoras entre las clases trabajadoras: proletarios: obreros y agricultores....banalizando la cuestión del género,  como un tema secundario, un tema menor.
Pero, una vez que el sistema ha "domesticado" a comunistas y socialistas (y no me refiero exclusivamente a los que se encuadran en los partidos denominados como tal), sacándolos del espacio natural de la calle.
Una vez que se ha visto como las nuevas fuerzas políticas surgidas de la crisis económica (Podemos y Ciudadanos) apenas valoran, equivocadamente, la lucha por lograr el feminismo social.
Sólo queda luchar en todos los frentes (políticos, educativos, sociales, culturales) por lograr la Revolución feminista. Esa debería ser la próxima frontera de LUCHA.  
Mientras esto no suceda,tendran más importancia los 829 muertos de ETA en 48 años, que las más de 1000 asesinadas por violencia machista de los últimos 16 años.
Porque seamos sinceros: Los muertos no son neutrales. Hay muert@s de primera y muertas de segunda... y si no, que se lo pregunten a las familias de las cunetas de la represión franquista...